miércoles, 16 de septiembre de 2009



Hoy estoy con un agotamiento feliz que no me cabe en el alma, que se desborda, se rie solo en medio de mis brazos que arden.


El miedo es la defensa natural de los humanos; si nos enfrentamos a lo desconocido, sentimos miedo; Si estamos lejos y no sabemos, sentimos miedo. Es ese miedo el que no lleva muchas veces a no intentarlo, a quedarnos comodos en un lugar infinitamente incomodo, por que es mejor lo malo conocido...


Yo no soy la exepción, siento miedo, miedo a entregarme a un hermoso sentimiento que esta floreciendo repentinamente en esta parte desierta de mi vida, miedo a volar a sus brazos, miedo a que me vea, a sentirme amada y luego que por alguna razón sin importancia, se vaya de mi vida y me quede sin él.


Y el miedo me provoca quedarme donde estoy, me provoca querer retroceder la marcha, pero no puedo...


Aún con el miedo embargandome las entrañas, avanzo, me entrego a esto que es muy parecido a la belleza, a esa intimidad milenaria que sólo puede surgir entre un hombre y una mujer. Avanzo en medio de la incertidumbre por el futuro, el desconocimiento de su conjunto mirandome, tengo miedo, es verdad, pero ha podido más esa ola quemante que me invita a no detenerme ahora, que me dice "Mi vida, soy yo, estoy aqui".


Y puedo tener la seguridad en medio de mi inseguridad de que un Dios amante nos juntó por una misteriosa razón que me revelará cuando menos lo esperemos.


¿Que si conozco el futuro? No


¿Que si vale la pena correr el riesgo? TOTALMENTE

viernes, 4 de septiembre de 2009




REGLAS DEL JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIERAN AMAR A MUJERES MUJERES


I


El hombre que me ame deberá saber descorrer las cortinas de la piel,encontrar la profundidad de mis ojosy conocer lo que anida en mí,la golondrina transparente de la ternura.


II

El hombre que me ame no querrá poseerme como una mercancía,ni exhibirme como un trofeo de caza,sabrá estar a mi lado con el mismo amor con que yo estaré al lado suyo.


III

El amor del hombre que me ame será fuerte como los árboles de ceibo,protector y seguro como ellos,limpio como una mañana de diciembre.


IV

El hombre que me ame no dudará de mi sonrisa ni temerá la abundancia de mi pelo,respetará la tristeza, el silencio y con caricias tocará mi vientre como guitarra para que brote música y alegría desde el fondo de mi cuerpo.


V

El hombre que me ame podrá encontrar en mí la hamaca donde descansar el pesado fardo de sus preocupaciones, la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,el lago donde flotar sin miedo de que el ancla del compromisole impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.


VI

El hombre que me ame hará poesía con su vida,construyendo cada día con la mirada puesta en el futuro.

VII

Por sobre todas las cosas,el hombre que me ame deberá amar a Dios no como una abstracta palabra sacada de la manga, sino como algo real, concreto,ante quien rendir homenaje con accionesy dar la vida si es necesario.


VIII

El hombre que me ame reconocerá mi rostro en la trinchera rodilla en tierra me amará mientras los dos disparamos juntos contra el enemigo.


IX

El amor de mi hombre no conocerá el miedo a la entrega, ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento en una plaza llena de multitudes. Podrá gritar -te quiero-o hacer rótulos en lo alto de los edificios proclamando su derecho a sentir el más hermoso y humano de los sentimientos.


X

El amor de mi hombre no le huirá a las cocinas, ni a los pañales del hijo,será como un viento fresco llevándose entre nubes de sueño y de pasado,las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados como seres de distinta estatura.


XI

El amor de mi hombre no querrá rotularme y etiquetarme, me dará aire, espacio, alimento para crecer y ser mejor, como una Revoluciónque hace de cada día el comienzo de una nueva victoria.


Adaptación de la poesía "Reglas del juego para los hombres que quieran amar a mujeres mujeres"


Poeta: Gioconda Belli