
Ha querido la vida hacerme reflexionar más de lo que debería, y heme aquí de nuevo, relacionando las estrellas con la lluvia que amenaza con caer en cualquier momento en este pequeño lugar donde me encuentro.
Debo decir que en mis muy merecidos 28 años, el amor ha sido más una constante que una ausencia en mi vida, pero cada día me sorprendo encontrando nuevas cosas sobre las cuales reflexionar, y reírme de vez en cuando.
y me pregunto , ¿Cómo hacen dos personas para amarse incondicionalmente a pesar de no haberse conocido desde que nacieron, que vivieron en muchos casos vidas totalmente diferentes de la otra? Se que es una pregunta para la cual todos tenemos algún tipo de respuesta, sin embargo yo he pensado en algunas cosas, solo para probarme que por lo menos tengo alguna razón personal para no rendirme en mi búsqueda de alguien para amar.
El milagro comienza con un compromiso inconsciente con uno mismo y con la otra persona, y digo inconsciente por que al final, probablemente no nos dimos en cuenta en que momentos todo el mundo pareció cambiar de color y lucir mas brillante que de costumbre.
Y no dejo pensar en esa trampa deliciosa que la vida nos deja en la esquina que no esperamos, donde un alma desconocida se convierte en la gasolina de nuestra vida, sin quererlo, quizás sin buscarlo, nos unimos al corazón de otro ser, anhelando con toda la ansiedad de la vida que esa alma sienta lo mismo, que se convierta en una compañía constante en este camino que todos llamamos vida.
Pienso en mi alma, esa alma que también esta buscándome, pienso que cuanto más años tengo, más tendré para compartir con este precioso hombre. Y pienso pasarme el resto de la vida que tengamos escuchando nuestras diferentes historias mientras vivimos nuestra propia historia.
Creo que el milagro esta en ser generosos, nadie que no sea una persona generosa debería tener una pareja, por que la generosidad es el motor del amor, la misericordia hacia esa persona que nos ha entregado la vida, la compasión por ese ser que decidió quedarse a nuestro lado, pudiendo haber elegido cualquier otro ser para caminar la vida.
Y los milagros van y vienen, y me gozo enormemente por cada uno de ellos, mientras espero, mientras camino, mientras observo detenidamente el camino, y me preparo con muchas historias divertidas, tristes, melancólicas, reflexivas, para compartir con mi alma, para ponerle sabor a su vida y hacerle la vida llevadera.
¿Cúando aparecerá? No tengo una idea, pero mientras mi aliento siga fluyendo, no perderé la esperanza, y disfrutare mi estadía sin el, por que la vida solo se vive una vez.
Mientras tanto, comparto con todos mis ideas sobre el amor y otros milagros.